¿Si sigo una carrera que no me gusta tengo que renunciar a mi vocación?

no rendirseTenía un amigo que le encantaba el futbol desde chiquito. Su papá lo llevaba a los estadios, usaba la camiseta de su equipo favorito, hablaba de futbol todo el tiempo, y jugaba todos los fines de semana en la canchita del barrio. Antes de acabar el colegio tenia un sueño: ser futbolista. Amaba el futbol.  Solo había un problemita: era bastante malo.

Intentó meterse en academias y todo, pero al final se resignó y dijo: “ni modo”. Ahora tengo que estudiar una carrera. Con muchas dudas decidió optar por las ciencias de la comunicación, a pesar de que la política, ni la economía le gustaba decidió por el periodismo finalmente. Y allí, descubrió que entre clase y clase lo mejor que hacía era hablar y hablar de futbol.

Hoy es un brillante periodista deportivo. Apasionado del futbol, va a los estadios todos los fines de semana y aunque solo se mete a la cancha al inicio y al final de los partidos, vive su vocación como ninguno.

Y pongo este pequeño ejemplo porque muchas veces, hay quienes piensan que escoger una carrera técnica implica limitarse de alguna forma. Lo cual es un error. Las carreras no son incompatibles. Son complementarias y el poder de la vocación, cuando se tienen claras las cosas, nos podrían llevar a donde nosotros queremos, no importa cuál sea la llave que usemos.

La carrera es una herramienta. Y como toda herramienta, no es un fin en sí mismo, sino un medio para lograr o construir algo.

Conocí otro caso maravilloso de un joven que le gustaba la música, pero sus padres le habían dicho que de los instrumentos no se sacaba nada. Y en esos avatares se metió a estudiar carpintería y allí aprendió a fabricar instrumentos como guitarras, cajones, tambores, etc.

Hoy es dueño de su propio negocio. Y para darse el gusto, los fines de semana toca con su grupo de rock en un pub de su barrio. Hoy es músico y tiene dinero.

La moraleja de estos casos, es que por más difícil y lejano que parezca nunca debemos renunciar a la vocación y valorar la carrera que nos toca desarrollar  y aunque parezca incompatible una cosa con la otra, recuerda que mientras tengamos la voluntad de desarrollarnos no existen cosas imposibles.

Comentar: dejen un comentario a la consulta que da título a la nota: ¿SI SIGO UNA CARRERA QUE NO ME GUSTA TENGO QUE RENUNCIAR A MI VOCACIÓN?


¿En qué etapa de su vida escolar, familiar o profesional se encuentra?